Todas las prendas fabricadas con lana o hilo tienen ciertos cuidados que son básicos y comunes para todas, sean hechas a máquina o a mano.
Siguiendo estas sencillas instrucciones evitarás que las prendas que adquieras en KEPAM se deterioren con el tiempo;
1) Nunca lavar a máquina (las fibras de la lana se estropean dando a la prenda un aspecto viejo y ajado)
2) No usar lejía ni ningún otro limpiador fuerte para su limpieza
3) No planchar (las fibras pierden su consistencia y se deforman o se estiran, el aplanado por calor es inevitable y los daños generalmente irreversibles).
4) No utilizar agua a más de 30º de temperatura.
5) Jamás centrifugar.
6) No tender con exceso de agua (para evitar la deformación de la pieza).
La forma correcta de lavado es la siguiente;
Preparar el lavado con agua que no esté a más de 30º de temperatura, aplicar un detergente suave y sumergir la prenda moviéndola suavemente con las manos. Jamás escobillar de ninguna forma. Si es necesario, dejarla en el agua durante un rato moviéndola cada cierto tiempo para que las fibras se limpien más rápidamnte. Si el agua sale muy sucia repetir el procedimiento.
Una vez limpia aclarar con abundante agua. Para aumentar la suavidad de las fibras puede aplicarse algún tipo de suavizante en el agua del último aclarado y dejar durante un rato.
Una vez limpia y aclarada dejar escurrir el exceso de agua durante algunas horas y luego tender a favor de la dirección del tejido (así evitarás que la prenda cambie de tamaño o se deforme), en un lugar donde el sol no ilumine de forma directa.